Replica a Salvador Pineda
Hace unas semanas leía en Diario de Jerez, en su sección de Tribuna Libre, un artículo escrito por Salvador Pineda, en la cual agradecía a sus incondicionales, las muestras de apoyo que había tenido ante la denuncia que por coacciones le pusieron.
Curioso es de aquel que intenta usar el raciocinio de forma elocuente y apela a la sentencia no sin ofuscamiento desmesurado, para demostrar su inocencia. Nada más lejos de la realidad, cuando la sentencia viene a concebir la presunción de inocencia por no existir testigos que corroboraran lo que Puri (Purificación Álvarez) testifica en sus acusaciones. De este modo, y en este caso, se aplica el derecho fundamental de la presunción de inocencia, que exige que exista una prueba acreditativa de culpabilidad para que recaiga sentencia condenatoria hacia el acusado, y resulta que lamentablemente y en ventaja para éste (Salvador Pineda) no existieron testigos presenciales de los hechos, que no desmiente que existieran, sino que de forma antagónicas existen controversias entre, el acusado y la acusadora.
Pero cree el ladrón que todo el mundo es de su misma condición y apela a maquiavélicas maniobras políticas que desacreditan su figura. La libertad, amigo Salvador, no necesita esconderse detrás de ningún político para denunciar un hecho de intimidación, de amedrentamiento y de coacción, máxime proviniendo de una persona como Puri, que rebosa de forma inherente de su entereza ética y del sentido de la justicia y humildad, principios estos, que dudo personalmente estén asociados a su persona. Con su intento de ofuscar su inocencia, denota a las claras su inmisericorde actitud para con los trabajadores y trabajadoras del Ayuntamiento de La Barca, creyéndose estar por encima del bien y el mal, usando (usted sí) maniobras políticas, -inducida evidencia- por su personal amistad con algunos políticos que le han mantenido (al final donde usted ha querido) en puestos de relevancia, donde le garantizan (al menos hasta ahora) su no despreciable salario, en sentido opuesto a los trabajadores y trabajadoras de La Barca, a los que usted intenta practicar una exacerbada manumisión, y que tienen que manifestarse a las puertas de la Delegada de Medio Rural, para pedir lo que de justicia y legalmente les pertenece (su salario) que se han ganado con su tenacidad y esfuerzo, y que ahora se le intentan ningunear, apelando estos, como si de limosna se tratase, a reivindicaciones mediante manifestaciones pacíficas.
Por ello señor Pineda, cuando evoque a la falsedad a la mezquindad y al invento para denotar una situación sufrida. Intente no mostrarse envilecido, pues denota a las claras, que es usted el que miente, el mezquino y el que utiliza artimañas que sí certifican su bajeza moral, si no que le pregunten a algunos trabajadores o trabajadoras de La Barca, a los que usted ha tenido contratado y que estos, seguro que no les mostrará su apoyo, más bien todo lo contrario.
José Antonio Sánchez Lozano
Secretaría de formación de la Federación Comarcal de Jerez
De la Confederación General del trabajo (CGT)


