lavozdigital.es
Estás en: >
Tu-noticia
TU NOTICIA
  Noticias     Las más vistas   Enviar noticia
>ENTRETENIMIENTO
VICENTE
Martes, 12/04/2011 - 00:38 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar

Vicente.

Siempre me ha encantado Valladolid. La primera vez que la conocí fue en el verano del 1965. Tenía doce años y fui a la boda de mi tío Vicente. Me acuerdo de la ceremonia en la Parroquia de San Andrés, esa misma que te ha despedido para siempre y del banquete en el hotel Felipe IV. Me encanta este hotel y siempre que voy a esta bella ciudad, me alojo en él, pues cuando entro por sus puertas, me vienen muchísimos recuerdos. La verdad es que es una ciudad que no ha cambiado mucho con le paso del tiempo y conserva ese toque de distinción que tanto me encantó la primera vez que la conocí, no como otras que nos las están deformando a pasos agigantados, haciendo verdaderas atrocidades en el centro y me refiero a mi querida Sevilla. Ahora la he vuelto a visitar pero con otro motivo más triste. He asistido al entierro de Vicente. Así me gustaba llamarte y así te seguiré llamando, pues solo me llevabas catorce años. Tu infancia y tu adolescencia no fueron nada fáciles. Naciste en 1938, en plena guerra civil con todo lo que eso conlleva, y si malos fueron los tres años que duró, peor los años posteriores, ya que no había alimentos, un país destrozado gobernado por una dictadura férrea, recuperándose de ese grave conflicto que dejó huérfanas a casi todas las familias españolas. En tu juventud tuviste la suerte de encontrarte con mi padre, ese pedazo de maestro, que se empeñó en hacerte compañero suyo y sacarte del duro trabajo del campo que te esperaba, ya que mi abuelo, tu padre, no era partidario de que estudiaras. Sé que querías a mi padre tanto o más que yo. Siempre te he considerado más como un hermano mayor y aunque teníamos nuestras diferencias, te quería mucho. Me hubiera gustado tenerte más cerca, puesto que desde que te fuiste a vivir a esa maravillosa ciudad, nos hemos visto poquísimo y últimamente menos. Siento que el verano pasado estuviste bastante cerca de nosotros y no nos vimos ni una sola vez, pero quiero recordarte como eras antes. Me acuerdo de los veranos que compartíamos en La Antilla, con aquellos épicos viajes en el Seat 850 cargado hasta los topes y el reventón que pegó una rueda yendo a parar a la puerta del cementerio de Almendralejo. ¡Qué tiempos aquellos! Mi madre, que más que una hermana, fue una madre para ti, debido a la diferencia de edad que os llevabais, ha recibido uno de los peores golpes en toda su vida, pero estoy seguro que lo superará y tus recuerdos le ayudarán enormemente. La muerte, que nos está acechando a la vuelta de la esquina y que siempre tenemos que estar preparados para enfrentarnos a ella porque al final es nuestro destino seguro, se ha acordado de ti y aunque te has batido como los buenos, no has podido al final sortearla. Pero la huella que has dejado en nosotros, no se podrá borrar nunca. Descansa en paz, Vicente. Un abrazo, hermano.

Joaquín Tomás Fortunati Cendrero


Opina

Nombre

Apellidos

Opinión

0 OPINIONES

lavozdigital.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.